Apoyamos un paso más para la aprobación del nuevo PGOU de Valladolid

Estamos a un paso de que atrás quede el modelo regenerativo del anterior Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), el modelo urbano expansivo hacia las áreas homogéneas como la de Valdechivillaspor ejemplo, que representa una idea de ciudad en la que se han beneficiado sólo unos cuantos a costa de muchos y se ha especulado y enriquecido bajo la ética del pelotazo urbanístico. Un modelo en el que poco han importado las necesidades reales y adaptadas a los tiempos de la ciudadanía pues claramente no era ese el objetivo.

El último PGOU aprobado, el del 2003 sustituido por el revisado del 2012, ha sido un auténtico fracaso. Incapaz de resolver algunos de los problemas más importantes de la ciudad en las últimas décadas, barrios obsoletos, un importante deterioro medioambiental, pésima calidad del espacio público, tomado en gran parte por los coches, un número desorbitado de viviendas vacías al tiempo que escasez de vivienda protegida.

Fue un plan basado en un modelo de ciudad de “regeneración urbana” pero que, de facto, ha puesto a disposición de los constructores un suelo que anteriormente tenía otros usos y que en absoluto estaba deteriorado.  Mientras que del 2001 al 2009 Valladolid y su alfoz crecían unos 46.000 habitantes, se perdían más de 20.000 en la ciudad porque se habían ido a vivir al mismo alfoz y no obstante e incomprensiblemente, el antiguo plan proponía un crecimiento del 42% en número de viviendas en la ciudad.

El tema de la movilidad, se abordaba desde la perspectiva exclusiva del coche, anillos, nodos disuasorios… Los desplazamientos a pie y en bicicleta sólo se enfocaron desde el punto de vista del ocio, sin ninguna visión de futuro y ninguna pretensión de una ciudad más saludable para los vallisoletanos.  El planteamiento de los parques y de las zonas verdes y corredores tuvo una consideración muy poco ambiciosa, pues no se pensó en ningún momento un “reverdecimiento” de la ciudad con los beneficios que conlleva esto. En definitiva, un modelo absolutamente centralizado, sin apenas hacer mención a los barrios más necesitados de una rehabilitación.

No contó ese PGOU con la participación de la ciudadanía, ni de los propios técnicos del Ayuntamiento. Su elaboración duró casi cuatro años y el coste para las arcas públicas fue enorme. Pero lo más importante, en nuestra opinión, es que no tenía claro para qué ni para quien, no tenía un modelo para las personas y su desarrollo en la ciudad que habitamos.

El nuevo PGOU. Una buena noticia

Hace ya dos años se aprobaron los nuevos criterios directores del PGOU, elaborados a partir de la participación de todos los que han querido implicarse en las diferentes mesas de debate y de trabajo sobre el mismo, respondiendo en primera instancia a las aportaciones de las vecinas y vecinos, de los técnicos y de los grupos políticos. Por fin, estamos en la primera aprobación provisional, para llegar hasta aquí, según consta en el informe de alegaciones, el 68% de las mismas han sido admitidas total o parcialmente y se ha respondido en total a 1.173 peticiones incluídas las 420 alegaciones. Creemos que esto es una muy buena noticia.

Estamos casi finalizando el proceso del cambio de modelo de ciudad para, por fin, transitar a una ciudad con una nueva identidad. La nueva ciudad no se construye con los planes privados recomendados y promovidos por intereses espurios, sino que la ciudad de hoy, la que tiene que recuperarse primero del daño enorme que ha sufrido en los años de crisis, se construye con participación, ejerciendo el derecho a pensar juntas y juntos cómo queremos vivir en el espacio urbano. 

Decía Ítalo Clavino que “Las ciudades son un conjunto de muchas cosas: memorias, deseos, signos de un lenguaje; son lugares de trueque, como explican todos los libros de historia de la economía, pero estos trueques no lo son sólo de mercancías, son también trueques de palabras, de deseos, de recuerdos”, o lo que podríamos decir menos poéticamente pero no con menos verdad, que las ciudades son el lugar en el que queremos vivir, soñar, pensar y desarrollar nuestra vida y Valladolid cada día es más nuestra ciudad.

Nos gustaría, una vez más, agradecer el enorme trabajo, la profesionalidad y el compromiso de todas las personas que han llevado cabo este proyecto y, especialmente, agradecer a los técnicos su empeño y profesionalidad a favor de la construcción de lo público, de lo común.

Si Se Puede Valladolid

Author Si Se Puede Valladolid

More posts by Si Se Puede Valladolid

Leave a Reply