MOCIÓN EN DEFENSA DE LA ACTIVIDAD MUSICAL EN VALLADOLID

By noviembre 29, 2016Actividad Municipal

Desde hace décadas en Valladolid, la figura del pequeño local, café o bar, que organiza actividades culturales (conciertos, teatro, exposiciones, lecturas, presentaciones) ha sido fundamental para mantener la ciudad en una posición de relevancia considerable dentro del panorama cultural nacional. Valladolid tiene, al menos, un poco de todo, lo cual, a pesar de su tamaño mediano, ha facilitado durante mucho tiempo la llegada de artistas de todo tipo y la promoción de una gran variedad de eventos culturales, tanto desde lo público como desde lo privado.

En los últimos años, hemos visto como ha surgido un nuevo tipo de programador u organizador: el colectivo, la agrupación de artistas o personas que se han lanzado a desarrollar su propia actividad buscando, la mayoría de las veces, sus propias vías de financiación colaborando necesariamente con bares y cafés afines. Tales grupos recorren así un camino paralelo al del bar programador, es decir, usan la barra no como fin sino como medio de sostener su actividad cultural. Se trata de un modelo que está muy asentado en el norte de Europa y que facilita la creación de manera autónoma y auto sostenida. Tanto los unos como los otros, han venido desarrollando su actividad en pequeños locales (raramente superan un aforo de 90 personas), que, de este modo, han funcionado como motor y combustible de la cultura de la ciudad.

Sin embargo, en febrero de 2013, algunos de estos bares fueron denunciados con motivo de diferentes inspecciones de la Policía Local, por contravenir la norma autonómica, desencadenando la protesta de los diferentes colectivos de la ciudad. Así, en marzo de 2014 se constituye la Plataforma por la Música en Vivo que reclama a la Administración un cambio en la normativa autonómica que permita espectáculos de pequeño formato en bares. En los meses sucesivos el Ayuntamiento se reúne con artistas y hosteleros y aprueba una moción en el pleno presentada por IU y PSOE, en la búsqueda de la fórmula que permita las actuaciones musicales. En el verano publica la instrucción que permite las actuaciones de obras de micro teatro en locales hosteleros y ya en 2014, pide oficialmente a la Junta un cambio en la ley para permitir pequeños conciertos en bares. Así en octubre la Junta en el Consejo de Gobierno del Ejecutivo regional incluye un cambio dentro del Anteproyecto de Ley de Medidas Tributarias y de Financiación de las Entidades Locales, permitiendo los conciertos siempre que se cumpla el resto de la normativa que entraría en vigor en Enero de 2015. Sin embargo no resultó ser una solución, ya que al no cambiar el resto de normativa que afecta al desarrollo de esta actividad, no se ha logrado avanzar.

Con el cambio de gobierno en la primavera de 2015, se planteaba un nuevo escenario para dar una solución a los problemas acaecidos desde comienzos del año 2013 con el desarrollo de actividad cultural, y no solo musical, en distintos bares y establecimientos hosteleros de la ciudad de Valladolid.

Los anuncios y compromisos adquiridos desde el mismo verano de 2015 por la Concejalía de Cultura, hasta ese momento responsable de abordar y tratar de desbloquear la situación, pasaban por la dotación de una línea de subvenciones para apoyar la insonorización de locales y favorecer precisamente el desarrollo de esa necesaria actividad cultural; la elaboración de un censo de los locales que pudieran acoger actuaciones musicales o el diseño de programaciones itinerantes o estables en estos mismos escenarios.

Además, las limitaciones establecidas por la Ley de Espectáculos Públicos de Castilla y León y por la Ley del Ruido llevaron, en noviembre de 2015, a la celebración de una reunión de las concejalas de Cultura y Turismo y Medio Ambiente con representantes de distintos grupos parlamentarios en las Cortes de Castilla y León y de los sectores implicados. El encuentro perseguía profundizar en el conocimiento de la situación y abordar los cambios normativos necesarios para permitir el desarrollo de actividad musical en los bares. Las conclusiones de esa reunión contemplaron la creación de una mesa de debate sobre este tema y también pusieron de manifiesto las dificultades técnicas para eliminar el uso de limitadores de sonido, por lo que se emplazó esta cuestión a una nueva reunión prevista en febrero de 2016 y con participación de técnicos para profundizar en las posibilidades de resolución de estos problemas, que nunca tuvo lugar.

En este mismo sentido, el pasado mes de mayo se presentó una PNL en las Cortes que pedía, entre otras cosas, la revisión de las leyes del Ruido y de Espectáculos, el apoyo a la cultura de base y la promoción de conciertos, entre otros aspectos, que no fue aprobada y que hubiera marcado el punto de partida para el desbloqueo de este tema.

Así las cosas, creemos que es necesario volver a poner en el centro del discurso político la cuestión. La Cultura es uno de los grandes motores que impulsan los cambios necesarios para el desarrollo de las sociedades. Reconocer la gran oportunidad que supone la capacidad creativa es hacer posible que la ciudad sea un verdadero laboratorio de futuro e innovación. Es preciso para ello apoyar decididamente a los artistas desarrollando medios y espacios de creación, favoreciendo el acceso a los nuevos públicos y potenciando la formación y la práctica artística en todas sus disciplinas.

La música es uno de los elementos esenciales de la creatividad que debe ser puesto en valor pues construye nuestra identidad como sociedad en la diversidad que la compone, nos permite descubrir otras culturas, democratizar los espacios culturales, y es garantía del crecimiento y la madurez como sociedad.

Por todo lo anteriormente expuesto desde “Sí se puede Valladolid” sometemos a la consideración del pleno del Ayuntamiento de Valladolid para su debate y aprobación los siguientes:

ACUERDOS

  1. Reconocer el valor cultural y social de la música en vivo así como la labor desarrollada por establecimientos de hostelería de la ciudad que promueven una actividad cultural imprescindible tanto por su apuesta por artistas locales como por su accesibilidad y cercanía a los ciudadanos.

  2. El Ayuntamiento de Valladolid creará una Mesa de Trabajo con todos los sectores implicados que permita poner en común las distintas posturas existentes y alcanzar un acuerdo de consenso que posibilite desbloquear la situación y garantizar el desarrollo de la actividad cultural en los establecimientos y el derecho al descanso de los vecinos.

  3. El Ayuntamiento de Valladolid insta a la Junta de Castilla y León a revisar y actualizar la actual Ley 5/2009, de 4 de junio, de Ruido de Castilla y León, y la Ley 7/2006, de 2 de octubre, de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas de la Comunidad de Castilla y León.

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