La historia completa de marcelo Martín, empleado en la Diputación de Valladolid en 1932

By mayo 23, 2016Actividad Provincial

Cuando en marzo de 1932 la Diputación Provincial de Valladolid sacó a provisión la plaza de cajista 1ª mediante concurso – oposición entre los funcionarios provinciales que tuvieran derecho a ella, Marcelo Martín, de 45 años de edad, casado y cajista primero en situación de excedencia solicitó su reingreso al no haberse presentado ninguna solicitud y encontrarse esta vacante.

Marcelo tomó posesión de su cargo el 1 de julio de 1932. Era militante socialista, fue candidato a las elecciones municipales por este partido en 1931, y Delegado de Sindicato de Artes Gráficas, participó en la huelga de octubre de 1934, por lo que fue suspendido de empleo y sueldo y le fue incoado expediente por la Diputación provincial por la falta de asistencia al trabajo.

Cuando el lunes 20 de julio de 1936, Marcelo no se presenta a trabajar, entonces ya era presidente de la Sociedad de Tipógrafos, entidad afiliada a la Casa del Pueblo, se le abre expediente de nuevo por su falta de asistencia al trabajo.

El diputado instructor del expediente se dirige al Gobernador Civil de Valladolid para que le comunique si Marcelo está detenido y en qué concepto y pide autorización para personarse en el lugar en que se encuentre para tomarle declaración. El Gobernador Civil le responde que está detenido en la Prisión Provincial, Cocheras, a disposición de la Autoridad Militar. El diputado instructor solicita entonces permiso para interrogar a Marcelo al Auditor de Guerra de la 7ª división. El día 28 de agosto de 1936 Marcelo es interrogado en cocheras, donde declara haber sido detenido en la calle Angustias cuando se dirigía a la imprenta y por eso no había ido a trabajar.

Finalmente el instructor el 25 de septiembre de 1936 acuerda destituirá a Marcelo de su puesto por abandono del servicio y por considerar probado que pertenece a una agrupación socialista y a la Federación Gráfica de UGT, declaradas fuera de la Ley por decreto de 13 de septiembre de la Junta de Defensa Nacional de España.

Todos estos datos sobre Marcelo, funcionario de la Diputación provincial en 1936, figuran en estos documentos, copia del expediente que consta en el Archivo de la Diputación Provincial de Valladolid y que fue solicitado por sus familiares.

A partir de estos datos, hemos averiguado más sobre Marcelo, sabemos que fue juzgado militarmente en diciembre de 1936, absuelto pero puesto a disposición del gobernador civil y mantenido preso en el local de Cocheras en el paseo de filipinos, hasta el 22 de diciembre de 1936 cuando se comunicó a su familia en la visita matinal que había desaparecido durante la noche.

En 1941, el Tribunal Regional de Responsabilidades Políticas de Valladolid instruyó expediente contra Marcelo en el que el Cuerpo General de PolIcía reconoce que fue ejecutado, dejando al morir viuda y dos hijos, la Guardia Civil le da por desaparecido a los pocos días del golpe de estado, y el ayuntamiento de Valladolid también le da por desaparecido de la ciudad. Están todos de acuerdo, eso si, en que era de ideas izquierdistas, hacía propaganda y provocaba a las personas de orden. Lo de la propaganda lo consideraban probado porque en 1935 fundó la imprenta La Gráfica con otros militantes socialistas. El expediente acaba en sobreseimiento.
Estos otros datos los conocemos gracias al Archivo Histórico Provincial de Valladolid, el Archivo de Chancillería de Valladolid, el Archivo Municipal y el Archivo Militar de Ferrol. En estos, se puede acceder a los datos sin ser familiar.
Los nombres son importantes. Sin los nombres no se puede reconstruir la historia de las víctimas
Como Marcelo muchos otros trabajadores de esta casa fueron víctimas de la Guerra civil y la represión durante la dictadura franquista, víctimas que hay que rescatar del olvido y la invisibilidad.
La memoria es un derecho de la ciudadanía, ha de garantizarse el acceso a la documentación que se encuentra en los archivos relativa a las personas que se opusieron al golpe militar y defendieron la democracia española, incluyendo la documentación que sirvió para perseguirles y represaliarles.

Para reconocer a esas personas como víctimas, y poder rememorarlas, y también para favorecer el esclarecimiento y divulgación de la verdad, ha de garantizarse el acceso a los archivos a los familiares, por supuesto, y también a los investigadores y a los ciudadanos.

Marcelo desapareció. En España hay hoy otras 114.225 personas desaparecidas como él. Marcelo desapareció, pero no fue olvidado. Otros esperan aún que se esclarezca la verdad.

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