Final de la Comisión de Investigación de la gestión de la sociedad Valladolid Alta Velocidad

En Pleno Municipal del Ayuntamiento de Valladolid correspondiente al mes de marzo se aprobó el Dictamen de Conclusiones de la “Comisión Especial de Investigación sobre la gestión de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad, S.A.”

Nuestra compañera Charo Chávez, concejala y portavoz del Grupo Municipal Sí Se Puede Valladolid, ha presidido la citada comisión por acuerdo del Pleno Municipal y dejamos en este post un resumen de la labor de la comisión y algunas de sus impresiones y valoraciones.

Algunos datos y consideraciones sobre la comisión de investigación

La Comisión sobre la integración ferroviaria se constituyó tras aprobación del Pleno Municipal del 6 de julio de 2017, sus trabajos finalizaron el 11 de marzo de 2019. Durante los trabajos de la comisión se convocaron 25 sesiones de las que 4 fueron suspendidas por incomparecencias de las personas citadas.

Los trabajos de la comisión se han encontrado con dificultades varias:

  • Imposibilidad de tener una idea clara de toda la documentación utilizada como base del proyecto del soterramiento de la ciudad. Sólo una pequeña parte se encontraba en nuestro Ayuntamiento y al grueso, en la Sociedad Valladolid Alta Velocidad, no se ha podido acceder por diferentes motivos. A esa dificultad de localización se unía la ingente cantidad de documentación.
  • Elevada lista de comparecientes, pero también elevado número de ausencias. Si en principio la lista, consensuada por todos los grupos políticos municipales, ascendía a 76, entre técnicos del ayuntamiento, técnicos externos al mismo, políticos del ayuntamiento y de otras instituciones, sólo 12 atendieron a la invitación.
  • Importantes y transcendentes ausencias como el Sr. León de la Riva exalcalde de la ciudad, el Sr. Baró ex asesor de la operación ferroviaria del Alcalde anterior, los concejales Blanco o Sánchez, el Sr. Victor Morlán o el presidente de la Junta de Castilla y León el Sr. Herrera o el consejero Silván, por citar algunos.

Tras 21 comisiones, finalmente no ha sido posible consensuar un único dictamen, si bien se han aceptado por parte de diversos grupos municipales algunos de los puntos de otros dictámenes, finalmente el número de votos que los han avalado no han sido suficientes para mayoría absoluta requerida por lo que fueron descartados.

Por este motivo se presentó al Pleno Municipal un dictamen aprobado por mayoría, con votos de los representantes de PSOE, Sí Se Puede Valladdolid y Valladolid Toma la Palabra; un dictamen del Partido Popular más una adenda como aclaración de algunos de sus puntos y otro dictamen de la representante de Ciudadanos.

Merecidos reconocimientos

Charo Chávez, como ha hecho a través de los medios y en el Pleno Municipal correspondiente, agradece sinceramente el encomiable trabajo que ha realizado el departamento de Gobierno y Actas, con la transcripción de los audios de todas las actas, especialmente a Mónica Lorenzo, secretaria de la comisión, por su impecable trabajo.

También merece un especial reconocimiento el Secretario General del Ayuntamiento, D. Valentín Merino, quien ha guiado y asesorado con profesionalidad y excelencia en cuantas dudas de orden jurídico o de procedimiento han surgido a lo largo de estos meses.

De igual manera, los y las periodistas que han seguido con paciencia y profesionalidad la comisión; los trabajadores del Ayuntamiento o no que han colaborado y los representantes políticos en la Comisión también merecen un reconocimiento.

Resumen de la labor de la comisión de investigación de la gestión de la sociedad Valladolid Alta Velocidad; impresiones y valoraciones de la presidenta de la comisión, Charo Chávez.

Del relato cronológico a los incumplimientos de las expectativas generadas

La historia de la integración de la red ferroviaria a su paso por Valladolid tiene su punto culminante cuando el Gobierno Central de España decide llevar a cabo las obras necesarias para la llegada del tren de alta velocidad Valladolid-Madrid. El Ayuntamiento entonces inició negociaciones con el Gobierno para que la alta velocidad llegara soterrada a la Ciudad.
 
En el 2002, tras un largo proceso de estudios y negociaciones, se firma el CONVENIO PARA EL DESARROLLO DE LAS OBRAS DERIVADAS DE LA TRANSFORMACIÓN DE LA RED ARTERIAL FERROVIARIA DE VALLADOLID, suscrito entre el Ministerio de Fomento (50%), la Junta de Castilla y León (25 %) y el  Ayuntamiento de Valladolid (25%). Diferenciando en la operación por un lado, la operación ferroviaria, que abarcaría las actuaciones relativas a la construcción de la Variante Este ferroviaria, la implantación del Nuevo Complejo de la RAF de Valladolid y el soterramiento del pasillo ferroviario a su paso por la ciudad. Y por otro lado, la “Operación ciudad”, que conllevaba la  Modificación del PGOU, urbanización de los nuevos barrios, venta y edificación de las nuevas parcelas, y urbanización del pasillo ferroviario o corredor sostenible equipado.

La historia del soterramiento de Valladolid básicamente se reduce a una historia de confrontación de intereses entre las distintas administraciones, en la que los agentes ferroviarios incumplieron el Convenio de 2002 durante años, los intereses ferroviarios del Grupo Fomento (ADIF y RENFE) se han antepuesto a los de ciudad, a los del Ayuntamiento, que amparados en sus competencias exclusivas sobre cuestiones ferroviarias, actuaron como un agente especulador de suelos, vulnerando los principios constitucionales de no favorecer la especulación y el de procurar que las plusvalías urbanas reviertan a los ciudadanos. Sirva como ejemplo la operación VIALIA de la mano del ex ministro Álvarez Cascos.

Desde el principio la operación tuvo serios problemas económicos, porque pretendía ser financiada exclusivamente con las plusvalías derivadas de la desafectación de los terrenos de uso ferroviario y su transmisión a la Sociedad, pero chocó con la imposibilidad de venta de los terrenos obligando a la sociedad, para continuar con su actividad, a disponer de diferentes líneas de crédito. Entre otras una línea sindicada de crédito de 400M€ en 2011 garantizada por la comfort letter, cuyo titular era el ex alcalde Léon de la Riva y que, como es sabido, ponía en riesgo una intervención bancaria del patrimonio municipal, y cuyo pago pendiente ha condicionado, sin lugar a dudas, el desarrollo de la operación ferroviaria.

Ha habido una nefasta gestión de la sociedad propiciada por la subordinación del programa de acción de la sociedad a los intereses de ADIF-RENFE. Hay, por lo tanto, una práctica de improvisación y una negligencia constante en la previsión de la viabilidad económica que para cuando se intenta analizar la devaluación de los terrenos llega mal y tarde.  A lo que hay que sumar los sobrecostes en el proyecto ferroviario.

Otro de los problemas no menos importante, fue el retraso en la aprobación con ocho años de retraso el Plan Rogers, que era la adaptación del Ayuntamiento al Plan General por exigencia del Convenio 2002. Pero su retraso debido en parte a la tramitación de la aprobación del planeamiento, competencia del Ayuntamiento, y a la adaptación a la nueva Ley de Urbanismo y a las tramitaciones de impacto medioambiental dilataron en el tiempo la ejecución del soterramiento.

Cuestiones sin resolver

Una de las cuestiones que han quedado sin resolver ha sido la actuación de Carlos Baró, asesor del ex alcalde Javier León de la Riva en cuestiones de materia ferroviaria y persona clave en el desarrollo del fallido soterramiento. Llegó a tener una labor de carácter ejecutiva con mayor relevancia que la del responsable del área de Urbanismo.

Este ingeniero, que evitó comparecer en esta Comisión de investigación, fue contratado por el Ayto de 2002 a 2015, siempre de manera poco transparente, llegando a encadenar contratos hasta el 2015 por valor de más de 500.000 €, sin entregar jamás informe alguno salvo los orales que asegura daba al Ex alcalde y trabajó también para la empresa privada y, en particular, para algunos promotores del sector inmobiliario que, paradójicamente, representaban intereses en algunos los terrenos afectados por el reordenamiento de integración ferroviaria. En concreto redactó proyectos urbanísticos en Los Argales  Este y en el Área de Jalón.

Durante años el ex alcalde León de la Riva hizo creer a la ciudadanía que era uno de los protagonistas imprescindibles de esta operación, en cuya propaganda invirtieron unos 2M €, pero las actas nos han demostrado que en los Consejos realmente los intereses de ciudad no tuvieron más peso.

Queda manifiestamente claro, en nuestra opinión, que la inviabilidad del proyecto soterramiento recae en gran medida, sobre la actuación política del Partido Popular que, gracias a su nefasta gestión durante años, genera desde su negligencia y su inacción política, así como de su omisión en la defensa de los intereses municipales y de ciudad que la sociedad contraiga una deuda de 400 millones de euros, y que esto mismo plantee un escenario de incertidumbre no solo en la administración local sino también en la ciudadanía a finales de 2015; fechas en las que al ayuntamiento se le exige una deuda contraída por algo que nunca se llevó a culminar: el soterramiento.

El resultado de sus negociaciones es que 15 años y 400 millones después los vallisoletanos no tenemos nada. El interés del Partido Popular en el Plan de Integración ferroviaria de Valladolid era el escaparate en el que promocionarse electoralmente durante años y, a su vez, era la plataforma  desde donde dirigir una política subyugada a nutrir los intereses especulativos inmobiliarios, apoyándose para ello en políticas urbanísticas con la que el Grupo Popular en el Ayto. llegó a poner el nombre de la institución en un escenario tan peligroso como negligente.

El cambio de gobierno municipal

Con el cambio de gobierno en la ciudad y tras dos largos años de buscar soluciones y negociaciones, tras dos años de ausencia de liderazgo y responsabilidad del Gobierno Central como consecuencia de los avatares electorales, el futuro del proyecto nuevamente viene “impuesto” por el Grupo Fomento en un nuevo convenio condicionado por el abandono del proyecto soterramiento, a cambio de pagar la deuda con los bancos, finalizar la variante, dar una nueva solución a la estación de viajeros, finalizar el complejo con los talleres y una solución de integración de ferrocarril-ciudad en superficie.

Ante la posible disolución o el concurso de acreedores la sociedad en Consejo de Administración acuerda un nuevo plan financiero para la viabilidad de la sociedad, con la modificación del convenio del 2002 y la consecuente modificación del planeamiento urbanístico y el inicio de negociaciones con las entidades bancarias acreditantes para cancelar la deuda.  

Pese a la desidia del Ministerio de Fomento, elemento esencial en todo este escenario, no firmar el convenio supone abandonar definitivamente los nuevos talleres de Renfe, con las gravísimas consecuencias que tendría para centenares de trabajadores que llevan muchos años luchando tanto por los nuevos talleres como por el traslado sin que, de momento, se hayan producido.

Alguna consideración final

Desde que el Partido Popular perdió el Gobierno de la ciudad, el tema del soterramiento se ha convertido en un arma arrojadiza contra todos aquellos que han querido, honestamente, encontrar una solución.
También desde el Partido Popular han usado la comisión instrumentalizándola e intentando desligitimar siempre el papel de Charo Chávez como presidenta, que cabe recordar, fue ratificado por el Pleno municipal.

Hablar del actual gobierno municipal o de Sí Se Puede desvía la atención sobre toda una gestión nefasta y les permite no asumir sus responsabilidades sobre el pasado, el presente y el futuro en el tema del soterramiento (o no soterramiento) en Valladolid.

¿Qué van a hacer el Partido Popular ahora? ¿Seguirán insistiendo en un proyecto que en 15 años no pudieron realizar? ¿Van a seguir contándole a nuestras vecinas y vecinos el cuento de la lechera? En ese cuento los dirigentes del PP son grandes negociadores pero la realidad es que el mismo día en que los representantes de este ayuntamiento aprueban el crédito de 400 millones, en ese Consejo de Administración sólo se habla de obra ferroviaria, ni una palabra de soterrar el ferrocarril, ni una palabra de mejorar la calidad de vida de nuestros vecinos. Y eso sin hablar de cómo se avaló el crédito.

La historia de los gobiernos municipales del Partido Popular en las sucesivas legislaturas podríamos resumirla en: Especulación inmobiliaria institucional, imprevisión, oscurantismo y decisiones unilaterales. Elementos que, por cierto, definen perfectamente también a Adif y que son básicamente la historia de Vallados Alta Velocidad Sociedad Anónima: “de aquellos polvos vienen estos lodos”.

En la entrada Dictamen de la comisión de investigación sobre la gestión de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad S.A. podrás leer las conclusiones de la Comisión de Investigación aprobadas en el Pleno.

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